¿Os imagináis una Cibeles madrileña desahuciada hasta en dos ocasiones de su emplazamiento? Pues esto mismo le sucedió a la fuente de Ceres: el surtidor que pese a su monumentalidad, incomodó a la Barcelona revoltosa.
¿Os imagináis una Cibeles madrileña desahuciada hasta en dos ocasiones de su emplazamiento? Pues esto mismo le sucedió a la fuente de Ceres: el surtidor que pese a su monumentalidad, incomodó a la Barcelona revoltosa.
Escondido entre las casas de la SEAT, el Jardí dels Drets Humans aparece solo ante quien quiere disfrutarlo. Normalmente los habitantes de un barrio orgulloso de su pasado industrial y su presente lucha entre lo cosmopolita y lo obrero.
La torre de les Aigües del Tibidabo perdió su esplendor al construirse otros imponentes edificios como el Sagrat Cor, pero sin ella, este rincón del Collserola no sería el mismo. Descubre su historia y la de los otros tres edificios de la ciudad que trajeron el agua y con ello, la prosperidad.
La obra que homenajea al poeta Joan Maragall fue víctima de un destierro causado por su supuesta inmoralidad: ¿la razón? enseñar los pechos y apología al lesbianismo.
La Plaça dels Àngels cierra nuestra trilogía de dedicatorias angelicales de la ciudad con la importancia de haberse convertido en el motor de cambio de El Raval, no sin antes haber sido desde convento hasta «trastero» municipal
Descubre cómo el dedo del pie amputado de una santa, origina el nombre de una plaza. Por si esta historia te sabe a poco, en este rincón de Barcelona se produjeron dos relevantes asesinatos aún hoy sin esclarecer.
El Portal de l’Àngel recibe su nombre de una aparición a Sant Vicente Ferrer, pero el custodio original se ha mudado a Hostafrancs, quizás asustado por la subida de precios de esta avenida.
El Palau Lloctinent nos pasa desapercibido en un rincón del gótico donde todo es belleza arquitectónica, pero de fijarnos un poco en los detalles, nos sorprenderían dos ángeles practicando la sodomía…. ¿Qué razón hay de una grosería tan gratuita?
La recién nombrada plaza Idrissa Diallo despierta un debate presente desde siempre en la sociedad: ¿es el callejero justo con los homenajes a ciertos personajes de dudosa ética? Un enorme oso rojo de resina viene a recordárnoslo.
La plaza Antonio López dejó de serla en 2022, pero aún persiste en la memoria de muchos barceloneses esta «negrera» denominación. Descubre cómo un explotador ha llegado a tener este reconocimiento